Reminiscencias de Kerouac

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PAPER MOON by Ignacio Alperin- detail –

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Fue en un momento difícil sin vueltas ni contratiempos que no fueran los contratiempos que nos llevaron a donde estábamos. Ese lugar desde donde era muy difícil salir más allá de nuestras buenas intenciones y de nuestra sensación constante de tener algo más para hacer con nuestras vidas que no fuese esto. -“Esto”- repetía la negra, – “Esto”- repetíamos los demás.

No había energía ni para buscar sinónimos ni para sonar más creativos o intelectuales de lo que éramos y lo que éramos era muy pobre comparado a lo que queríamos ser. -“Y si vamos a ver al topo que siempre tiene algo interesante para contar y entre tanto cuento que es en parte mentira en parte exageración y en parte verdades a medias tal vez se nos ocurra algo nuevo para hacer”- dije yo sin mucha convicción.

La verdad es que cualquier cosa era mejor que “esto” y con tal de irnos de acá y terminar en otro lado todo parecía ser mejor. Las vueltas de la vida nos había juntado como las migas de un mantel cuando viene el mozo con la palita y junta la miga de pan con el pedazo de milanesa con el papelito del edulcorante con una uña mordida y un par de pelos largos que pueden ser nuestros o de lo que estuvieron antes o del mismo mozo. Lo que nos unía no era amor, ni compasión, ni amistad ni nada que se le pareciera sino que lo que nos unía era el empujón que nos habían dado a todos para sacarnos de ahí y ponernos a todos juntos acá. Como las migas del mantel.

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Finding my way back to you (detail) by IAB

No me pregunten por qué pero todos dijeron vamos a lo del topo y la negra arrancó primero conmigo atrás y claro atrás mío el vivo de Juancho que decía en voz baja -“vos siempre por atrás de la negra”-.

Confieso que me importaba todo poco. La negra era la negra pero no tenía nada de negra. Era peliroja cortita segura de sí misma e insegura de todos nosotros y por eso siempre tenía una copa de algo cerca ya que como no podía borronearnos a nosotros de su realidad se borroneaba ella. Y ahí estábamos, todos en camino a lo del topo.

Jack era el último de la fila india que formábamos indivisibles bajo el sol tajante y sonante de las 3 de la tarde en pleno verano de 35 grados y 80 de humedad y baldosas flojas y asfalto humeante y poca gente en la calle o mejor dicho nadie en la calle solo nosotros que con tal de salir de “esto” íbamos camino a lo del topo, aunque yo que era el que lo había propuesto ya me estaba arrepintiendo.

Jack tenía esas cosas tan típicas de los yanquis que los hacen simpáticos e incomprensibles a la vez como cuando están muertos por una minita como la negra y solo se atreven a traerles una cerveza y mirarlas fijo sin pestañear y escucharla con cara de tarado y una timidez espantosa y al mismo tiempo era el primero en falopearse como un cerdo dormir hasta cualquier hora sin bañarse por días y cantar a viva voz con un micrófono en mano en uno de esos barsuchos llenos de viejas que bailan y se quieren voltear pendejos que cantan con un micrófono en mano, eso sí después de estudiarlos a media luz en compañía de una ginebra como si eso fuese estudiar.

Dimos vuelta a la esquina y ya estábamos tocándole el timbre al topo que seguramente estaba durmiendo desde anoche y soñando con alguna de sus fabulaciones persecutorias que por lo general involucran canas, políticos, marcianitos verdes y algún animal que al final de la historia le habla y le dice algo profundo como… -”lo importante es crecer y no durar”-. –“Bajá!”- le gritaba la negra en el portero y solo se escuchaban la tos con algún insulto al aire y preguntas como quienes son ustedes para venir a joderme en el medio de un día así cuando nadie los llamo y quién dijo que yo los quiero ver ni escuchar por acá.

Todo seguido del -“Bueno suban pero no jodan demasiado”- y entonces ya sin ganas pero lejos de “eso” subimos….

“Reminiscencias de Kerouak” es un humilde homenaje al novelista. Escrito por mi como lo hacía él. Al vuelo, sin parar y en poco tiempo, respetando los sentidos y las cadencias, pero muy poco la puntuación formal. Pretende simplemente expresar mi admiración y ejemplificar un estilo único.

Espero que les haya gustado.


Jack Kerouak

Para los que no lo conocen, Kerouak es considerado el escritor más importante de la Generación Beat con varios de sus libros convertidos en lectura obligatoria para quienes desean comprender más esa época del siglo XX. Tanto “En el camino”, como “Los Vagabundos del Dharma” o “Los Subterráneos” se han convertido en novelas de culto para muchas generaciones.john-cohen-jack-kerouac-listening-to-himself-on-the-radio-800x800.jpg

El estilo de Kerouac se puede comparar con una improvisación del Jazz y particularmente del Bop, estilo que korouak amaba. En sus escritos hay repentización, creatividad y una aparente anarquía que está siempre a punto de perder al lector y que, sin embargo, termina atrapándolo como una compleja red.

El estilo de Kerouak no sigue reglas estables ni definidas, y se asemeja tal vez más a la conversación entre dos amigos algo pasados de alcohol, muy entrada la noche. Son siempre historias de “caminos”, de gente algo nómade, avanzando siempre hacia algún lado, complejas y absurdas a veces, pero festejando sin respiro todo lo grandioso de lo simplemente cotidiano.


 

©2016 by Ignacio Alperin Bruvera

Hasta la próxima!

Ignacio

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©2016 por Ignacio Alperin Bruvera

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