Interview/Entrevista: Derecho al Arte

DERECHO AL ARTE

El artista plástico Ignacio Alperín ha ganado notoriedad a nivel nacional e internacional con su arte movedizo y rítmico, conectado fuertemente al Jazz y a una movida marcadamente personal.

Por Cecilia Tvrdoñ

Cuando uno lee los comentarios sobre la obra del artista plástico Ignacio Alperín, uno nota que expertos y no expertos coinciden en ciertas frases: movimiento, ritmo, cadencia, color. Son todas palabras que buscan relatar de lo que se trata su obra, la cual por su fuerza y estilo tan personal, es difícil de encajonar en referencias clásicas definidas. Es fresca, intuitiva, innovadora y desde ya, muy alejada de lo que uno supondría al escuchar su historia.

PhotoFunia Very Old Telly Regular 2014-07-30 10 30 25¿Cuánto tiempo viviste en el extranjero?

Nací en la Argentina. Pero parte de mi infancia, y toda mi adolescencia y juventud, la viví en Australia, donde también estudié. Los que más me conocen dicen que soy un poquito Aussie. Además de Australia, y por razones laborales de mis padres, pude viajar mucho, e inclusive residir temporariamente en países como Singapur, Malasia, Francia e Italia. Volví a la Argentina en 1990 por curiosidad más que necesidad, y duré poco tiempo. Me “bañé” de realidad y me fui tambaleando como esos boxeadores que entran al ring sin estar preparados.  Di vueltas por Inglaterra, Francia, Italia y retorné al país en 1997.

Finalmente te adaptaste.

No realmente. Pero tal vez ahora estoy como esos boxeadores a los que les pegaron tanto que ya no le importa (risas). En serio, lo que sucede si uno viene de crecer en un país anglosajón y pasa a nuestra cultura, es que hay diferencias fundamentales que cuestan congeniar. Más allá de que cuando volví a la Argentina hablaba castellano con un poco de acento gringo, creo que lo que me pasa tiene que ver con los códigos. Estoy muy feliz en mi país, pero tal vez se entienda si te digo que afuera extrañaba nuestra calidez humana, eso de ser familieros a toda costa (muy tano) y nuestro sentido del humor; mientras que estando acá extraño el respeto por los demás, el sentido de justicia social, y las reglas claras y similares para todos, que son las pautas con las que crecí en Australia.

¿Tu formación es  puramente artística?

Se podría decir que el arte me acompaña desde que nací, ya que vengo de una familia muy abierta al arte y al diseño. Mi madre es una excelente dibujante que dejó de lado su pasión para formar una familia, pero nunca dejó de enseñarnos todo lo que sabía. Mi padre es un ingeniero con una carrera internacional que ha tenido muchos contactos con movimientos de vanguardia, tanto arquitectónicos como artísticos. Por todo ello mi primera formación fue más cercana al dibujo. En Australia, como parte de mi formación general, estudié artes visuales, e hice cursos y talleres. Pero en algún momento decidí encaminar mi propia exploración y allí es donde todavía me encuentro hoy.

¿Te dedicaste siempre al arte?IAB_SELFI1retocada

Pese a que el arte es la gran constante de mi vida, como considero que el ser humano debe responder con acciones a todas las necesidades intelectuales que se presentan (hacer algo con los dones que Dios nos ha dado sería una frase que siempre me inculcaron y que se me viene a la mente ahora) también estudié, entre otras cosas, Derecho, Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales, y algo de Economía y Marketing.

Nada que ver con el arte… Sos el abogado pintor.

(Sonríe) Mirá, pinto, en el sentido más formal del concepto, desde los 12 años. Es algo que me ha acompañado siempre. Vendí mi primer cuadro en Australia a los 20 años, lo que marcaría el comienzo de mi carrera profesional de artista. Como también estudié otras profesiones, mi arte debió competir con otras responsabilidades, muchas veces ocupando el lugar de acompañante permanente y bálsamo para el alma. Y desde hace ya más de 10 años, la de artista es mi profesión principal.

¿Nos contás un poco más de tu alter ego profesional?

Para los que me conocen por primera vez, siempre les pregunto si quieren que hable como Bruce Wayne o como Batman (se ríe nuevamente). A simple vista parecen ser actividades muy alejadas entre sí. Pero la realidad es que hay un hilo conductor, y es que en todos yo soy yo. La vida hoy es muy compleja y en términos objetivos, es más larga. Ya la idea de pertenecer a una empresa toda tu vida y retirarte con el reloj de oro, pese a ser muy admirable, es casi imposible. El dinamismo del mercado, los altibajos económicos, y las presiones emocionales ligadas a un mundo donde todo es “ya”, hacen que los cambios laborales y profesionales no sólo sean casi inevitables, sino que hasta podrían considerarse muy sanos porque son como brisas de aire fresco que renuevan el “ambiente interior”. Pero no todo es fantástico. Admitamos que los momentos en los que algo terminó y lo nuevo no termina de concretarse, son momentos duros para todos. Pero creo fervientemente que la solución está casi siempre en nosotros mismos.

Perfecto, pero ¿y  tu vida como Bruce Wayne?

(Se endereza) Tengo que tener el phisique du role para contestar. Estudié y estudio siempre. Tanto profesiones clásicas como en lo relacionado al arte (inclusive estudié teatro). Tengo el extraño honor de ser el primer argentino en la historia de Australia en recibirse de abogado. Hice una práctica en un estudio internacional en Melbourne y de allí me fui directo a trabajar en una empresa. Me desarrollé laboralmente en diferentes empresas y en diferentes países. Llegué a ser Gerente General de una S.A. y de mi propia empresa, Director Ejecutivo del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, y Socio Gerente de un estudio extranjero entre otras cosas. Y hoy, en paralelo a mi arte, sigo dando charlas y conferencias sobre los procesos creativos, el arte  y la creatividad en general, enfocado a  empresas, profesionales y artistas. En fin… Muy Bruce Wayne.

Y mientras tanto el arte acechaba…

Yo diría que el arte ha sido y es mi compañero fiel de toda la vida. Dónde iba, mi arte iba conmigo. Y hoy en día es un trabajo full time, de 7 días a la semana.

¿Cómo definirías tu arte?

Si queremos darle un nombre tradicional, mi arte podría encuadrarse dentro de lo expresionista y abstracto. Mis series son generalmente basadas en el jazz particularmente, y en la música en general. Lo de Jazz Visual, o Visual Jazz, que es como se le conoce más popularmente aquí y afuera, responde a la denominación que le dio a mi obra una periodista norteamericana la primera vez que expuse en New York. Y la verdad es que me gustó porque de manera muy sintética, plasma lo que yo trato de generar como artista.

¿Qué tiene de diferente tu trabajo con la música, comparado a lo que hacen otros artistas, muchos de los cuales escuchan música también mientras trabajan?PhotoFunia TV interference Regular 2014-08-03 02 35 54

Yo tengo sinestesia. No es algo malo, y para los que no la conocen, es una condición tan benigna del lóbulo frontal del cerebro que hasta hace algunos años no se podía diagnosticar fehacientemente y a nadie le importaba.
Inclusive hay un porcentaje importante de la población mundial que lo tiene y, algún médico me corregirá, se produce durante el proceso de gestación, dónde cierta característica del lóbulo frontal no se desarrolla o se desarrolla tal vez de otra manera a lo que se consideraría “normal”.
El resultado es que se producen conexiones neuronales fuera de lo común. Por ejemplo, hay personas que cuando escuchan ciertos sonidos se les generan sabores específicos (do es chocolate, re es frutilla… por dar un ejemplo simplificado).
En mi caso, mi sinestesia es leve, pero me permite “ver” formas y colores cuando escucho ciertos sonidos, particularmente música. En particular, encuentro que el Jazz y la música denominada “Clásica” genera los resultados más importantes. Y como amo el Jazz desde pequeño, es mi inspiración principal.

Esta cualidad, ¿estuvo siempre presente en tu obra?

Cuando era un joven artista me resistía a estos impulsos y no los plasmaba en mi obra. Los ignoraba ya que mi educación era más formal, y deseaba lo que muchos deseamos, que es ser aceptado.
Pero con el tiempo me di cuenta que lo que me hacía diferente (no digo original) era el hecho de que mi cerebro pudiese “ver” cosas que otros no veían. La inspiración no llegaba solamente a través de impulsos visuales, o puramente emocionales, sino que también a través de ondas que producía mi cerebro al verse estimulado por el sonido.
Ahí comprendí, que el respetar la “formalidad” le quitaba a mi trabajo, por un lado, esa elusiva característica individual que todos buscamos, y a mi vida de artista el disfrute de crear de una manera que me hacía verdaderamente feliz.
Y así fue como comencé, de a poco, a experimentar lo que hoy ya es una característica de mi obra. Logré así unir mi impronta, y mi capacidad de trabajo, con las posibilidades que este don me genera, y encontré la manera de fusionarlos y aprovecharlos artísticamente.

PhotoFunia Animator Regular 2014-07-30 12 49 27Y se nota en la vitalidad, los movimientos y el ritmo que hay en tu obra.

Esa “visión” de movimientos, formas y colores creo que hoy se plasman claramente en mi trabajo pese a ser marcadamente abstracto. Si no me equivoco, el comentario que más he escuchado sobre mi obra, sea de expertos (artistas, curadores, etc) como del público en general, es que se ven plasmados los ritmos, los movimientos, y las cadencias de la música de manera muy clara.
Me ha llevado años, pero igualmente, me hace muy feliz escucharlo.

Tal vez la reputación de tu obra ya me esté dando la respuesta, pero ¿encontrás que la obra abstracta es aceptada y valorada en nuestro país como en el extranjero?

Creo que la obra abstracta tiene su mercado en todo el mundo. La abstracción pictórica existe desde principios del siglo XX y va a seguir existiendo. Y sinceramente, tampoco creo que sea un problema que haya personas a las que no les guste la abstracción. Es más, están en todo su derecho. Y creo que es un tema que no pasa necesariamente por la educación, aunque comprenderla seguramente allana el camino para disfrutarla. Más bien intuyo que en general es un tema de gustos.
Igualmente te cuento que en la Argentina las obras abstractas tienen muchos adeptos, particularmente entre los coleccionistas de mediana edad y jóvenes, y eso claramente es muy bueno.

¿Manejás tu obra de manera personal?

El mercado del arte es muy complejo. Creo haber tenido la suerte de que mi obra haya sido resaltada en medios nacionales y extranjeros. Eso es fantástico desde el punto de vista de la validación externa que necesita el público que se acerca a la obra. Algunos curadores recomiendan mi obra y eso también es muy bueno. Pero no lo es todo.
Participo de eventos y ferias, generalmente por invitación, y elijo dónde participar. La elección no se basa en la fama de la feria o muestra necesariamente, pero en lo que en el momento también pueda resultar beneficioso para mi arte. Eso sí, nunca le digo que no a los eventos a beneficio.
También mantengo mi  presencia a través de mi Sitio personal; de mi Blog; de un grupo, una Fan Page y una página personal en Facebook; de presencia en LinkedIn donde contribuyo con artículos en 7 grupos de arte. Tengo una substancial masa de seguidores en Twitter también, y todo ello requiere de tiempo y planificación.
Siempre que uno habla de la Red pareciera ser que no requiere trabajo. Se publica y listo. Pero creo que con lo que acabo de contar queda claro que, por un lado, promocionarse por Internet es un trabajo como como cualquier otro y requiere de tiempo, constancia y cierta precisión. Y la pata tradicional también lleva tiempo y esfuerzos.
Recordemos que además de todo eso, pinto, planifico, trabajo en mis objetos y diseños, y coordino la representación de mis obras. Es realmente un trabajo full-time.

¿Proyectos?

Proyectos y realidades siempre. Hoy, en paralelo a mi arte, sigo dando charlas y conferencias sobre los procesos creativos, el arte  y la creatividad en general, enfocado a  empresas, profesionales y artistas.  No soy de los que anuncian sus proyectos futuros con asiduidad. Siento que la presión positiva que se genera al trabajar silenciosamente, pese a las ganas de contarlo a los cuatro vientos, es muy frágil. Se disipa fácilmente si uno genera expectativas y “desinfla” esa presión interior. Digamos simplemente que creo en el futuro, mío y en el del país, y estoy apostando para que podamos hacer grandes cosas juntos.

Si querés ver a Ignacio Alperín en acción, mirá la nota en YouTube, en el canal arteztvfull o bien  en la fan page Artez Teve  Programa de Televisión.

http://www.revistainiciar.com.ar/nota/277/derecho-al-arte/

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s