CUANDO ESCUCHAR COLORES ES PARTE DE TODO

Yo empecé a pintar a los 12 años. Y quiero decir que antes dibujaba y pintaba como cualquier otro chico, pero alrededor de esa edad decidí “PINTAR”. Me compraron óleos y mi primera pintura fue la imagen de la Iglesia donde íbamos a Misa todos los domingos. Hasta hace un tiempo todavía la conservaba, aunque numerosas mudanzas (a la fecha voy por la 32…) puede haber hecho que esa pintura lamentablemente quedara en el camino en algún lado.

 

En esa época, mi inspiración y mis ganas de pintar se debían al hecho de que mis padres me habían llevado a visitar los principales museos de Europa, y como ocurre muchas veces cuando somos chicos, eso genera un arrebato entre lúdico y artístico que nos lanza sobre un papel o si tenemos suerte, sobre un lienzo, y nos invita a pintar sin complejos. Volví admirado y con la cabeza dada vuelta entre los Picasso, Van Gogh, Kandinsky, Leonardo, y los Pollock, los Rothko, y todo ese arte y creatividad que me cambiaron la manera de ver la vida para siempre.

 

Ya pasó un tiempito (digamos) desde esa época. El mantener a ese niño siempre vivo dentro nuestro es uno de los mandatos del artista, por qué esa libertad y toda esa falta de condicionamientos que tenemos de chicos, si se mantiene en el tiempo, es en gran parte lo que nos permite motorizar la exploración que nos va a llevar un poco más lejos cada vez.

 

 

Yo crecía y pintaba acompañado por mucha música (y muy fuerte). Todavía puedo escuchar los gritos de mi madre (y las quejas del vecino de abajo). En esa época, ya vivíamos en Australia y en un primer piso de una casa Victoriana del barrio de Toorak, en Melbourne. Como muchas de esas casas antiguas, tenía pisos de madera, y cada paso -por más amortiguación que uno buscara con alfombras- se escuchaba abajo. Imaginen lo que sería para el pobre vecino el saxo de John Coltrane a todo volumen y a cualquier hora del día. Perdón Thomas! (dicen que nunca es tarde para pedir perdón…).

 

Años después, a medida que mi obra se hacía un poquito más conocida, me empezaron a preguntar si me gustaba mucho Wassily Kandinsky (artista ruso que se graduó de genio en Paris) porque mi obra tenía aparentemente ciertas reminiscencias de su trabajo, particularmente algunas formas y colores.

 

Confieso que por un lado me llenaba de orgullo que alguien pensara en Kandinsky cuando miraba mi obra, pero al mismo tiempo -y muchos de Uds. lo van a comprender- me daba bronca, porque sentía que me preguntaban si yo lo copiaba. Lo admiraba (y lo admiro), pero no lo copiaba. Igualmente nunca renegué de mi admiración por él, y hasta pensé en algún momento que inconscientemente tal vez había cosas que me inspiraban de su obra, y de allí nacía esta similitud que generaba estas preguntas.

 

Desde ya era alguien que tenía algunas características parecidas a las mías. Los dos -extrañamente para artistas- estudiamos abogacía, nos gustaba el dibujo arquitectónico, nos metimos en diseño gráfico, y ambos nos dedicamos profesionalmente a la pintura bastante tarde en la vida – ya casi entrando en los 30-. Nos separaban décadas de existencia. Pero fue hace unos años que descubrí el otro punto de contacto que teníamos con mi “amigo” Wassily.

 

 

Él siempre decía que pintaba la música que escuchaba. Con los años los médicos entendieron que lo que él quería decir era que era sinestésico, ese regalito que nos da la naturaleza a algunos (unos cuantos en realidad porque se calcula que al menos hay entre un 3% y un 4% de la población del planeta que lo experimenta). Esta condición neuronal permite generar experiencias sensoriales a través del sonido. A algunos les produce sabores (las palabras tienen gustos definidos),  y a otros,  “ver mentalmente” formas y colores a través de los sonidos. Resultó ser el caso, que yo descubro que también era sinestésico, y que entonces esos colores y algunas de esas formas que teníamos en común, se podían explicar perfectamente como producto de nuestra sinestesia compartida. En inglés un abogado diría “we found the smoking gun” (encontramos el arma humeante).

 

Esa capacidad nos permite poder ver más allá de lo visible. Demás está decir que las capacidades visuales humanas son limitadas, pero ver el sonido se acerca más a algo que le asignaríamos a los hoy en día tan vapuleados murciélagos. Pero no es eso lo que vemos, no es un radar lo que tenemos. Es un generador de formas y colores asociado particularmente a ciertos sonidos que, muy comúnmente, son musicales. En mi caso, esto llevó a un conocido medio norteamericano a  que me hiciera una nota muy simpática sobre una muestra que estaba realizando, y la titulara “A painter gifted with the art of listening” (Un artista con el don del arte de escuchar) – A painter gifted with the art of listening | Naples Florida Weekly -.

 

Y por lo que veo es un tema que siempre apasiona porque ahora me entero gracias a la divina de mi querida amiga Fernanda Akian, que La Nación acaba de publicar un excelente artículo sobre Kandinsky y su capacidad de “ver” la música. Y que Google ha lanzado un experimento para ver si cualquiera, a través de una aplicación experimental, puede atar de alguna manera lo que escuchaba Kandinsky con su obra.

 

Claramente, es un tema recurrente. Yo ya hace 5 años, y en esa muestra que se menciona en el artículo y que hice en la Florida, comencé a colocar al lado de cada una de mis obras, un código QR con un link que permite escuchar el tema que más inspiró cada obra, y esa inspiración también queda plasmada en el título de cada cuadro lleva el nombre del tema que más la influenció.

 

En esa ocasión, como en otras, el resultado fue maravilloso, ya que la gente venía a ver la muestra que era grande (unas 45 obras y algunas de gran porte), y luego volvían, a veces más de una vez, con un teléfono y auriculares en mano a pasar una o dos horas junto a mí obra escuchando los temas, e intentando ver qué les pasaba cuando escuchaban la música y exploraban lo que yo había pintado. La experiencia fue maravillosa. Y el feedback del público fue una gran sorpresa, ya que algunos descubrieron que, tal vez, ellos también eran sinestésicos pero nunca se habían dado cuenta.

 

Desde ya, que no tengo los recursos de Google, pero voy a intentar hacer algo parecido a través de las redes. Iré generando cortos videos de cada obra y como fondo, el tema que la inspiró. Me encantaría que los vean (y escuchen) y que me cuenten qué es lo que ustedes sienten al experimentar esa combinación de imágenes y sonidos. Espero que les guste y que los compartan con sus amigos.

 

Mientras tanto, los dejo con el link al experimento de Google para que ustedes lo disfruten y vean que les pasa: https://artsandculture.google.com/experiment/sgF5ivv105ukhA 

 

Abrazo y hasta la próxima.

 

IA

Ignacio Alperin nació en Argentina, creció en Australia y vivió temporariamente en varios países alrededor del mundo. Posee una experiencia internacional extensa, y diversa, obtenida en una carrera profesional alejada de lo lineal. Hoy en día es Profesor de Entrepreneurship en los MBAs de la Universidad Católica Argentina (UCA), Profesor de Creatividad e Innovación (Grado) en UCA Internacional, es un Emprendedor serial, consultor, orador en eventos nacionales e internacionales, y artista plástico.

Ignacio Alperin was born in Argentina, grew up in Australia and lived temporarily in several countries around the world. He has extensive and diverse international experience, obtained in a professional career far from the linear. Nowadays he is a Professor of Entrepreneurship in the MBAs of the Argentine Catholic University (UCA), Professor of Creativity and Innovation (Degree) in UCA International, a serial Entrepreneur, consultant, speaker in national and international events, change evangelist, and an artist.

© 2021 Ignacio Alperin

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s